jueves, 16 de febrero de 2017

Desarrollo

Desarrollo
 Hay numerosos ejemplos concretos de esta revolución doméstica como son el teledinero (tarjetas de crédito), la tele-imagen (televisión) y el telesonido (teléfono). Telépolis difumina los límites clásicos entre lo privado y lo público. Uno de los aspectos más relevantes de la futura vida doméstica en Telépolis es el teletrabajo retribuido. Este se realiza desde las casa recurriendo a tecnologías informáticas y de telecomunicaciones. Ello supone una gran transformación de la estructura productiva. Aunque en Telépolis seguirá habiendo actividades que requieran la presencia física de las personas, lo cierto es que muchos sectores económicos podrán adaptarse a una producción, distribución y consumo a distancia. Las casas tenderán a ser el lugar de trabajo y las ciudades el lugar de distensión. La vida económica de las metrópolis se ha basado en la existencia de recintos arquitectónicos cerrados. El futuro inmediato estará marcado por la aparición de unidades de producción, de manufactura y de distribución que no estarán ubicadas en espacios físicos cerrados, sino que estarán organizados en forma de red dispersa por el territorio. También el comercio está profundamente mediatizado por los espacios domésticos.



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